Ahora que se acercan las ansiadas vacaciones , quien más quien menos ya habrá hecho planes sobre como va a aprovechar esas jornadas de asueto. Los mas afortunados harán alguna escapada, más cerca o más lejos, dependiendo de las posibilidades económicas y de los dias disponibles.

Y es que, hoy en día, parece que si no viajas no eres nadie.

“Saber servir” y “Actitud”…. Son dos conceptos clave para quien trabaja ( o aspire a hacerlo ) en el apasionante mundo del Turismo.
Dos premisas indispensables que lamentablemente no siempre se encuentran.
Y es que hay una gran diferencia entre quienes están en esto del turismo, porque “es en lo que he encontrado trabajo” o quienes trabajan en este sector porque realmente les apasiona.

Cuando pensamos en un Hotel Balneario imaginamos un remanso de paz, agua y bienestar en el que desconectar de la vorágine diaria. Un alojamiento tranquilo, quizá rodeado de naturaleza, en el que pasar unos días de autentica regeneración física y mental, disfrutando de unos servicios en sintonía : piscina, spa, tratamientos, gastronomía saludable y habitaciones tranquilas y sin estridencias decorativas.

Hace unas horas me sorprendía que fuera Trending Topic el hashtag #HotelesSinNiños . Curiosa, porque es un tema con el que me identifico bastante, he decidido leer algunos tuits… Y me he quedado alucinada con el enfrentamiento “casi encarnizado” de los defensores y detractores de los hoteles sin niños.