Llega la Navidad y nos guste más o menos, alguna que otra felicitación repleta de buenos augurios y deseos lanzamos por estas fechas: bien sea al terminar un mail, una conversación  o al despedir una reunión……. Y es que , aunque en la intimidad seamos la viva reencarnación del Grinch, como empresa y de cara a nuestros clientes, proveedores, colaboradores… el espíritu navideño nos posee por completo.